UBUNTU: UNA CULTURA AFRICANA DE  SOLIDARIDAD HUMANA

Una de las respuestas más perspicaces que he encontrado a la pregunta “¿Qué es Ubuntu?” Está contenida en una reflexión de una sudafricana, Bárbara Nussbaum, después de la carnicería del 11 de septiembre. Su estilo literario conmovedor aviva el concepto. “Ubuntu”, dice, “es la capacidad, en la cultura africana, de expresar compasión, reciprocidad, dignidad, armonía y humanidad en aras a construir y mantener una comunidad con justicia y mutua atención”. Ubuntu no es solo una filosofía africana sino una espiritualidad. Y una ética de la vida tradicional africana.

En su trabajo, “No Future Without Forgiveness” Desmond Tutu, describe a una persona con Ubuntu como alguien con seguridad personal, apertura, disponible para los demás. A pesar de que la sociedad africana se ha deteriorado en gran medida sobre este valor primordial, el núcleo de su filosofía sigue siendo un verdadero motivo para forjar la plataforma de paz mundial.

En la historia, el espíritu de Ubuntu, cualquiera que sea el nombre que se le haya dado, es el que ha impulsado al mundo hacia la unidad como hizo Martin Luther King, Mahatma Gandhi, Madre Teresa de Calcuta, Oscar Romero, Desmond Tutu, Joseph Stiglitz y Nelson  Mandela. Todos ellos encarnaban el espíritu de Ubuntu en los diferentes contextos que vivían.

Sin embargo, no es suficiente que el espíritu de Ubuntu haya puntuado algunos rasgos de la historia. Tiene que estar arraigada en la conciencia de la humanidad para que haya una cultura global de paz. La paz nunca se logra por medio  de tratados y acuerdos de paz, porque siempre habrá lagunas para eludir dichos tratados, sino que ha de ser por medio de un compromiso deliberado y constante con el bien común en el espíritu de Ubuntu.

Para ilustrar la filosofía de Ubuntu, reproduzco textualmente una de las muchas erudiciones de Ubuntu de Nussbaum.  “Joe Mogodi, un exitoso hombre de negocios en Pietersburg, Sudáfrica, mostró su Ubuntu comprando 100 máquinas de coser en una subasta, que luego puso a disposición de los hombres y mujeres de la comunidad, que estaban interesados ​​en comenzar a  crear pequeñas empresas, pero no tenían las herramientas necesarias. Honró su dignidad al hacer un simple acuerdo verbal de que le pagarían las máquinas una vez que hubiera suficientes ganancias para comenzar los desembolsos sin intereses.” Esto es típico de la conciencia de Ubuntu y todavía ocurre actualmente, tanto en las zonas rurales de Sudáfrica como entre las comunidades africanas de las áreas urbanas.

La filosofía de Ubuntu proviene de la comprensión de que la vida, de todos y cada uno, está profundamente ligada a la de los demás y la ELECCIÓN de usar el PODER personal ha de ser para comprometerse con el bien común en lugar de crear un bien individual aislado. La filosofía de Ubuntu es muy clara. La creación del Estado Libre Asociado enriquece a todos y cuando todos se enriquecen, todos son felices y la paz prevalece.

El contraste también es cierto: cuando uno usa el poder personal para empobrecer a otros y para crear riqueza. Se debe reconocer que el abuso del poder personal proviene de una mente humana enferma, disfuncional y narcisista, que crea una imagen hinchada de sí mismo y busca mantenerse en evidencia. Estas situaciones  se expresan por medio  de elecciones corporativas, políticas, económicas y científicas, así como en las relaciones entre individuos, pueblos y países. El mayor fracaso ético de todos los tiempos es dar a las corporaciones el estatus de un cuerpo moral. A través de ellos, la tecnología y las instituciones financieras han magnificado el impacto destructivo que la mente humana disfuncional tiene sobre el planeta, sobre las distintas formas de vida y sobre los humanos mismos.

En un informe reciente de Oakland, es sorprendente ver cómo los programas económicos del Banco Mundial para África, se han convertido en herramientas para su continuo empobrecimiento, por parte de las mismas personas que acuden a “ayudar” con diferentes pretextos.

En verdad, ni el bienestar económico y social, ni la paz pueden provenir de la promulgación de acuerdos internacionales. Estos son importantes en la medida en que proporcionan la guía internacional básica para vivir juntos en el planeta. Pero los resultados deseados de aumento y consolidación del bienestar humano y social real solo pueden provenir de un compromiso personal y colectivo con los imperativos éticos de Ubuntu. En otras palabras, el Ubuntu africano puede provocar una revolución de ternura, si la gente del mundo se permite beber de su espíritu. A medida que avanzamos, AEFJN invita a todos a vivir la esencia de Ubuntu

 

Chika Onyejiuwa

Publicado por José Luis Gutiérrez Aranda | 1 de junio de 2017 | Artículos, Espiritualidad

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