Re-explorar la Enseñanza Social de la Iglesia Católica: Una llamada a la Iglesia Africana

A pesar de que AEFJN ha organizado y co-organizado en varias ocasiones encuentros y conferencias en diferente partes de África y Europa, la ultima conferencia en Acaparamiento de tierras en Abidjan, Costa de Marfil ocupa un lugar único en mi corazón.

Ha sido una conferencia que por primera vez trajo una presencia importante de administradores de la Iglesia ( Obispos y Arzobispos católicos) otros actores de Iglesia, Sociedad Civil, Movimientos Sociales, comunidades afectadas y funcionarios públicos a un foro común por el interés de África. El objetivo era discutir la plaga de acaparamiento de tierras en África y el desarrollo y los planes económicos que la facilitan para diseñar estrategias locales para frenarlos o al menos reducir su amenaza.

Durante las presentaciones, escuche los testimonios de las comunidades afectadas por el acaparamiento de tierras, los impactos en su vida socio-económica y la violación de los Derechos Humanos. Contaron historias sobre la aniquilación de sus bosques sagrados, la destrucción de sus ecosistemas y la perdida de la agricultura ( costumbres y sistemas de alimentación, la perdida de los Derechos sobre las semillas que les ha mantenido a través de generaciones). Y sobre todo, muchos de ellos describían el peso de culpa que las comunidades arrastran por haber fallado así mismos y a las generaciones futuras.

Después de esto, preguntaron que podrían hacer y si había alguna ayuda para ellos.!! Lo que fue mas preocupante no era la explotación sistemática de África por los países mas desarrollados de Europa, las Americas y los BRICS sino la complicidad de los gobiernos nacionales y el silencio de la Iglesia en África. ¿Podría la gran presencia de la jerarquía de la Iglesia en esta conferencia ser una llamada para unir sus oraciones con la acción? Esperamos esto con ilusión mientras buscamos embarcarnos en las implementaciones de las estrategias de la conferencia en el año 2018.

Un tema común que aparece a través de los relatos de las sesiones de la conferencia que necesita urgentemente desmentir, es la sombra narrativa del desarrollo que mediatiza el desarrollo y el paquete económico por África. ¿ En que medida son estos programas de desarrollo económico que anuncian el final del hambre y la pobreza en África pero que en la practica buscan aumentar el GDP de los países africanos e introducir nuevas tecnologías para una mas fácil fuente de explotación que no añada ningún valor a su dignidad humana? ¿ De que uso son programas de desarrollo que están fuera del camino de abordar las cuestiones macro-economicas pero hacen pocas o ninguna pregunta a todas las necesidades básicas y el bienestar de las comunidades en África?

Necesidades básicas, sin duda, son algo mas que lo simplemente material; son también dimensiones espiritual, cultural , sicológica, comunitaria, intelectual y emocional. Como son ahora los programas de desarrollo económico solo minan los valores éticos y sociales de los africanos; son instrumentos de explotación y sub-desarrollo. Por tanto estamos interpelados a continuar defendiendo un cambio de orientación de provecho a uno orientado a la economía por la gente en África.

La filosofía Africana de la vida ( Ubuntu) es contraria a programas de desarrollo que hacen de las mujeres y los hombres objecto de actividades económicas, y no sus sujetos. La persona humana es la prioridad de todas las actividades económicas. La Economía existe para la persona y no la persona para la economía, La Antropología cristiana es paralela al principio de Ubuntu; cada mujer y hombre es imagen de Dios . ( Génesis 1: 27)

En esta contexto, las estructuras de producción, cambio y consumo son instrumentos humanos y no leyes naturales. Es imperativo evaluarlas por sus valores humanos con una preocupación especial por los pobres de la sociedad. Otros temas importantes como el libre mercado, el papel del gobierno, los salarios, sindicatos, cuestiones de privatización deben todos de pasar por el mismo medio. El Papa Francisco señala en la Laudato Si que nosotros los humanos somos parte de la comunidad de la creación, no dominadores, no menor que un sirviente sino iguales y servidores. La actividad Económica debe pues respetar las situaciones ecológicas y ambientales con una preocupación por un modelo sostenible de compartir con ambos, los contemporáneos y las generaciones futuras.

Mientras permanecemos horrorizados a la explotación sistemática de África por los países “mas desarrollados” y continentes, consideramos la complicidad de los gobiernos nacionales de África e instituciones un crimen imperdonable contra la gente y el patrimonio que ellos se suponen proteger. Lo que es cierto en mi mente es que si África tiene que romper las cadenas de la pobreza, debe de ponerse en pie por si misma, desarrollar sus programas económicos y tomar el futuro en sus manos.

Los paquetes de programas económicos o de desarrollo por el bien de África se vuelven mas en favor del interés del grupo de países que han hecho ese paquete. El reciente UE, Plan Marshall con África es un buen ejemplo de como se mantiene el status quo.

Wolfan Schonecke de la Antena AEFJN Alemania expone el viejo modelo en su análisis del plan con África. El observa que el llamado “plan maestro” es un instrumento para mantener los mismos modelos de comercio y acuerdos económicos con África. Lo que ha cambiado son las palabras y el añadido de unas estrategias mas sofisticadas, pero es todo negocio como siempre. África posee todo lo que puede hacer de ella un gran continente, pero tiene primero que tratar la la corrupción endémica en sus sistemas especialmente en las élites políticas, reforzar sus instituciones democráticas y aclararse sobre lo que quiere acerca de la cooperación económica.

En este objetivo la Iglesia de África debe estar a la altura para esta ocasión y catalizar el proceso como la única voz creíble para los pobres en África. El acceso y control de la tierra, agua, semillas y recursos naturales son llaves para las políticas globales contemporáneas. Son dones de Dios dados para el bien común y que deben de ser usados y preservados para las futuras generaciones de Africanos. La lucha contra el acaparamiento de tierras y la explotación de recursos deben de ser una lucha para la Iglesia para proteger sus hijos y su medio ambiente. Un participante en la conferencia hizo una observación muy pertinente “…es el momento para los religiosos y la Iglesia en África en general el de ir mas allá de las limitaciones del culto y desafiar a la amenaza del robo de tierras en África y del sistema económico injusto. La sencilla razón es que todo lo que impacte negativamente en la Vida Humana y amenaza nuestros intereses comunes ¿ como podría ser la Iglesia indiferente al grito actual de los pobres y el grito de la tierra en África?. ”

El compromiso de la Iglesia en esta lucha tiene muchos puntos de apoyo claros y retadores en las Escrituras, y la Enseñanza Social de la Iglesia. La Iglesia de África necesita poner al día la practica de su doctrina sistemática y armonizar con la filosofía Africana de la vida y la Enseñanza Social Católica. Nosotros somos de opinión que la ESC es muy importante hoy para construir una economía Africana, una “economía que esta guiada por los principios y valores cristianos”. Argumentando; la ESC no ofrece respuestas directas, no provee de marcas, planes anuales, o manifiestos de partido, ofrece algunas normas para evaluar esas respuestas y proyectarnos en la acción . No es un mapa detallado sino una fuente verdadera de “ luz en la oscuridad” para el presente egoísta y consumidor agresivo mundo.

En AEFJN, esperamos con ilusión una mayor exploración y aplicación de una Iglesia bien documentada y comprometida en la búsqueda por un mundo justo y sostenible. Como la Iglesia en Latino América, la ESC puede probar a ser, para África, la varita mágica que despierta mas gente a los infortunios que los humanos hacen de la economía del continente Africano y como luchar contra ellos.

Chika Onyejiuwa

traducido del inglés

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