Estrategia contra la deforestación y el aceite de palma en África

 

Por Pierre Jacquemot

En Francia, la lucha nacional contra la estrategia de la deforestación importada (INDE) fue sometida a consulta pública del 3 al  24 de julio de 2018. Esta táctica consistió en la realización del compromiso que el gobierno propuso, formulada en el eje 15 del Plan sobre el clima, que se plantea publicar: “Una estrategia nacional para poner fin a la importación de productos agrícolas o forestales que contribuyen a la deforestación”.
Para ser eficaz, este SNDI cubrirá, tanto el tema de la deforestación como la degradación forestal importada, (el estado de degradación de los bosques tropicales es tan crítica que ya no pueden realizar su papel como sumideros de carbono), y también tratará de la alteración de los ecosistemas naturales.

En el centro del tema se encuentra el aceite de palma, especialmente el que procede de África.

El aceite de palma ha llegado a ser el primer aceite vegetal que se consume en el mundo, con un 39% de concentración de mercado, muy por delante del de soja, colza y girasol. Según el Banco Mundial, desde ahora hasta el año 2020, se producirán anualmente 28 millones de toneladas de aceites vegetales adicionales, debido al crecimiento de la población y a la demanda de alimentos. Y todo esto sin tener en cuenta el uso de semillas oleaginosas para producir agro-combustibles.

El aceite de palma se utiliza en la comida (galletas, chocolates, aceite para cocinar), en la cosmetología e industria de la energía. Lo que se ve favorecido por su bajo costo de producción. También explica este éxito industrial su composición natural: su alto contenido en ácidos grasos saturados, permite que se pueda incorporar sin hidrogenación artificial. Esta operación industrial puede producir ácidos grasos nocivos.

África representa sólo un pequeño porcentaje de la producción mundial del aceite de cocina más utilizado en el mundo, mientras que el monocultivo ocupa más de cinco millones de hectáreas en Malasia, nueve en Indonesia, y hay que tener en cuenta que estos dos países en conjunto proporcionan cerca 90% del mercado global. Dentro de quince años, tres millones de hectáreas de tierras africanas podrían dedicarse a este cultivo, el doble que hoy. Standard Chartered Bank, que se ocupa de este sector, situado “al borde de un cambio enorme” en África, estima que los 9.8 mil millones de dólares de inversión previstos en la industria de aceite de palma africana durante veinticinco años, podrían generar ingresos adicionales de 11 mil millones $ para las economías de la región.

Las operaciones realizadas por unas veinticinco empresas europeas, en Liberia Sierra Leona, Gabón, Congo y Camerún (Siat Scofin), americanas (palma africana Corp), africanas (SIFCA, PALMAFRIQUE Adán) y sobre todo asiáticas (Olam, Golden Agri-Resources, Sime Darby) pueden explicarse por al menos tres factores: disponibilidad de la tierra, el aumento de la demanda y las perspectivas de jugosos reintegros de la inversión local y global.

Los beneficios del cultivo de aceite de palma son decisivos. Teniendo en cuenta que otras palmeras (y algunas plantas oleaginosas) para producir una tonelada de aceite vegetal, necesitarían de 3 a 8 veces más tierra cultivable y hasta 100 veces más importaciones químicas. Además, tiene la ventaja, a diferencia de los cultivos comerciales principalmente exportados, como el cacao o el caucho, que se destina en parte al mercado local. Es un alimento básico, como el azúcar o la harina, adquirido por los hogares africanos por su precio asequible. Y esta solicitud no va a disminuir.

Las plantaciones a menudo se denuncian por su impacto negativo en los ecosistemas. Mediante la transformación de decenas de miles de hectáreas de bosques en plantaciones, los inversores están socavando las zonas forestales que son un inmenso sumidero de carbono y reservas de biodiversidad únicas en el mundo, empezando por los bosques tropicales de la cuenca del Congo. En la República Democrática del Congo, la plantación de Brabanta, filial de Socfin, cubre 29.000 hectáreas en la provincia de Kasaï. Alrededor de 20.000 hectáreas de bosques densos, incluidas las áreas forestales, están potencialmente amenazadas. La isla de Santo Tomé y el Parque Nacional Obo presenta una fauna y flora con una alta tasa de endemismo … ahora amenazado por Agripalma, la filial de Socfin en este pequeño país.

Teniendo en cuenta estos riesgos, el año 2012 el Banco Mundial tomó la resolución de no financiar proyectos para el aceite de palma que puedan causar deforestación excesiva, prefiriendo apoyar iniciativas que fomenten la producción en tierras degradadas, tratando así de mejorar la productividad de las plantaciones existentes. El Banco Mundial ha señalado que el cumplimiento de una serie de criterios sociales y ambientales es esencial. En primer lugar, la consulta y el consentimiento de las comunidades, el respeto a las áreas forestales con alto valor de conservación, la integración en estos proyectos del trabajo de los pequeños agricultores y productores que tienen derechos sobre la tierra. Por su parte, los países importadores occidentales exigieron el establecimiento de la RSPO (Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible). Bajo la presión de las organizaciones no gubernamentales (WWF, Greenpeace), animó a que la mayoría de las empresas (distribuidores, industria alimentaria, los fabricantes de piensos de ganado …) que compran el aceite de palma se comprometan, cuando usen este aceite, a respetar un mínimo de garantías ambientales.

 Iniciativa para el aceite de palma en África, coordinada porProforest” en nombre de la Alianza para los bosques tropicales (2020) apoyada por el Reino Unido y WWF ( Fondo Mundial para la Naturaleza), sobre el compromiso de los siete países del continente para desarrollar una producción inteligente y sostenible de aceite de palma (Gabón, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Ghana, Liberia, Nigeria, Congo y Sierra Leona) quieren lograr la deforestación cero, teniendo en cuenta las acciones relacionadas con la solución de las disputas por la tierra, seguridad de  posesión y derechos sobre la tierra, aumento sostenible de los rendimientos de los pequeños productores y mejora del suministro de calidad del aceite de palma.

Publicado: 30 Agosto 2018

traducido para AEFJN-Madrid

https://farmlandgrab.org/28399
Transmitido en: Francia

Fuente original: IRIS

 

 

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