El Acaparamiento de Recursos en África: Un Nuevo Imperativo para la Iglesia

Desde el comienzo de este nuevo año, mi corazón no se ha cansado de ahondar en la experiencia de la caravana “Convergence Globale”, que tuvo lugar en la región de la CEDEAO, en noviembre de 2018. Nunca ha habido un ápice de dudas sobre el poder y el valor de su impulso colaborativo, sino todo lo contrario, mi participación en la caravana contra el acaparamiento de recursos, aumentó mis convicciones.

Mi corazón sigue disfrutando del enorme potencial disponible para la Iglesia, si toma una decisión deliberada de colaborar todavía más con la sociedad civil y con los movimientos sociales en la campaña contra el acaparamiento de recursos en África. Pero lo que es más importante, el llamamiento de “Laudato SI” hace que esta estrategia sea un imperativo para la Iglesia en África, si quiere seguir siendo creíble para la población.

No hay duda de que la Iglesia en África tiene enormes estructuras de poder y, en buena medida, goza de cierta credibilidad. Sin embargo, la Iglesia necesita la experiencia de la Sociedad Civil y la energía de los Movimientos Sociales para hacer que este poder se transforme en un bien común. Se ha señalado que el acaparamiento de recursos es una de las causas principales del cambio climático y la Iglesia necesita estar prácticamente comprometida con representantes no eclesiásticos para enfrentar la amenaza del acaparamiento de recursos en África de manera frontal. El cambio climático es un problema humano sin límites religiosos y la urgencia requiere que juntemos todos los recursos humanos y materiales para hacerle jaque mate, ya desde ahora.

Los informes han señalado en repetidas ocasiones al Sub-Sahara como una de las zonas más vulnerables al cambio climático. Eso coloca, a la ya delicada seguridad alimentaria de África, en un precipicio a punto de hundirse. La Iglesia debe evitar cualquier inacción o pérdida de oportunidad, de lo que el día de mañana tenga que arrepentirse. La descripción de la tierra en “Laudato SI”, como “nuestra casa común” es una llamada inequívoca. No se trata de salvar el alma para el cielo, sino de sobrevivir juntos o perecer juntos, porque la tierra es nuestro hogar común, el mismo hogar que recibió al Verbo Encarnado.

La caravana de África occidental es un marco para la movilización popular de grupos sociales en África occidental, que tiene como objetivo proteger a través de procesos legislativos, los recursos naturales y el medio ambiente africano para las futuras generaciones. Es un esfuerzo para que los recursos naturales de África sean beneficiosos para el pueblo y no para las elites y los inversores privados. AEFJN subraya que es importante que la Iglesia en África apoye este movimiento.

El panorama y el ambiente de la caravana recordaban a los judíos bíblicos y a los leprosos gentiles, sentados juntos para pedir limosna. Por lo general, los judíos y los gentiles tienen muy poco en común, pero en presencia de la desgracia, las identidades o diferencias religiosas y tribales se vuelven insignificantes.

La reunión de comunidades de base, movimientos sociales y la sociedad civil de todos los países de la región de la CEDEAO y Mauritania, para luchar contra el acaparamiento de recursos, dentro de la región es inspiradora. La capacidad de resistencia frente a la pobreza y el acaparamiento de recursos en la región de la CEDEAO es un espacio que la Iglesia debe aprovechar y apoyar.

Seguramente, la participación de la Iglesia no solo fortalecerá el movimiento en la región, sino que tendrá un efecto multiplicador en otros lugares de África.

La disposición de la Iglesia para que sus instalaciones estén disponibles para la caravana es encomiable, pero necesita hacer más. La Iglesia necesita ser vista con los pobres, en su lucha por tomar su futuro en sus manos. Lo que requiere la conversión personal de los representantes de la Iglesia y de sus instituciones. A través de los años, la Iglesia en África ha estado en la última fila; ahora, necesita estar en vanguardia para la liberación de África de su recolonización económica. Algunas iglesias locales como la de la República Democrática del Congo están ahora involucradas en iniciativas impresionantes, pero todavía no es suficiente para constituir el impulso crítico del cambio social africano.

Como red, AEFJN se compromete a ser un puente entre la Iglesia y los representantes no eclesiásticos, tal como establece su nuevo plan de trabajo a partir de enero de 2019. Sin duda, este será un terreno ventoso para navegar, pero lo cierto es que el acaparamiento de recursos en África debe detenerse y el proceso para ello debe realizarse a través de una acción de colaboración, impulsada por los propios africanos.

Publicado por Chika Onyejiuwa | 7 de enero de 2019 | Africa |AEFJN

Traducido para AEFJN- Antena de Madrid

 

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